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jueves, 11 de abril de 2013

FRAGMENTOS DE LITERATURA EGIPCIA... GRATIS

La editorial de la Universidad Americana de El Cairo (American University in Cairo Press) es un referente en la traducción de obras árabes al inglés. Su amplio catálogo se incrementa con unos 100 títulos cada año. En 2012, Aleya Serour, una de las editoras con más experiencia de AUC Press, se encargó de la edición de Writing Egypt, una recopilación de textos extraídos de las principales obras publicadas por la editorial. Se trata de un repaso a los títulos más significativos aparecidos en Egipto en los últimos 50 años, abarcando campos tan variados como la historia, la egiptología, la sociología, la política, el arte, la arquitectura y, por supuesto, la literatura. 



Y ahora, AUC Press nos permite obtener esta interesantísima recopilación gratis, un gesto de agradecer a la editorial. La obra (en inglés) se puede descargar en esta página. En ella podremos encontrar textos sobre Egipto de autores de gran renombre como Edward Said, Galal Amin o Zahi Hawwas. En el apartado de literatura, encontramos fragmentos de obras clásicas de la novela egipcia como Los días de Taha Husein, El candil de Umm Hashim de Yahya Hakki o Entre dos Palacios de Naguib Mahfouz; también se incluyen textos de autores como Tawfiq al-Hakim, Gamal al Ghitani, o Yusuf Idris; la novela femenina está representada por escritoras como Salwa Bakr y Hala el Badry; y tampoco faltan obras más contemporáneas de autores como Hamdi Abu Golayyel, Alaa al Aswany o Ahmed Alaidy.

En definitiva, una gran oportunidad para asomarnos al mundo editorial egipcio y conocer fragmentos de algunas de las obras fundamentales de su literatura.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

TODAS LAS CALLES CONDUCEN A LA PLAZA



El mundo árabe está viviendo unos tiempos muy convulsos. Desde finales de 2010 se han desencadenado una serie de revueltas más o menos violentas que han supuesto el fin de regímenes autoritarios que parecían destinados a perpetuarse en el poder. Estos vientos de emancipación y libertad no solo han derribado los cimientos de la política regional, sino que también se han sentido con fuerza otros ámbitos, como la cultura y las artes. Durante los dos últimos años se ha producido una auténtica explosión creativa. De golpe, se han manifestado fuerzas que llevaban décadas contenidas por el miedo, la represión y la censura. 

Al calor del grito unánime de libertad que inundó las calles de los países árabes, la música, el cine, la literatura y las artes callejeras han vivido también su revolución. Y ­–al igual que en el plano político­– han sido los jóvenes quienes han portado la bandera del cambio. Los analistas que se empeñan en afirmar que «la primavera árabe ha degenerado en un invierno islamista», deberían fijarse en esta fabulosa explosión creativa, muestra de la diversidad y la pluralidad propias de las sociedades árabes.

El grafiti ha irrumpido con fuerza en las calles árabes

Centrándonos en la literatura, que es lo que aquí nos interesa, los efectos de la primavera árabe ya se empiezan a notar en las estanterías de las librerías. Autores consagrados como el marroquí Tahar Ben Jelloun han aportado su granito de arena a esta narrativa de la revolución, pero son en su mayoría escritores noveles los que proliferan. Se trata de jóvenes que participaron en las revueltas y nos quieren relatar sus experiencias.

Uno de los ejemplos más destacados de esta nueva ola narrativa es el egipcio Tarek Mustafa, que nos ha sorprendido con una colección de relatos titulada Las calles que dan a la plaza (  الشوارع الجانبية للميدان ). La obra se publica en la editorial Primavera Árabe ( الربيع العربي للنشر والتوزيع ), una editorial de reciente creación que supone un viento fresco en el mundo de la literatura árabe. 

Tarek Mustafa, joven periodista y activo defensor de los derechos humanos, participó de primera mano en los 18 días de protestas que consiguieron derribar el régimen de Mubarak. Los catorce relatos de su obra son el retrato de diversos personajes que se echaron a la calle y se unieron a esa marea humana que inundó las plazas de El Cairo. Las pequeñas historias de los distintos protagonistas confluyen todas en un último cuento, titulado La Plaza ( الميدان  ), ese destino final que, durante unos días, unió a todos los egipcios.


Midan el Tahrir, la plaza que simboliza la revolución egipcia

El autor, cronista de esa masa de manifestantes sin nombres propios ni líderes, pone un rostro y una historia a trece personajes que participaron en aquellos días tan cruciales para el devenir de su país. Pero Tarek Mustafa no se dedica a elogiar el activismo político ni el fervor revolucionario de los protagonistas, sino que intenta plasmar sus otras luchas, más personales e interiores. Los personajes de los relatos no son héroes de la revolución, sino seres normales, asediados por miedos, dudas y amarguras.

Con un estilo directo y lírico, Tarek Mustafa demuestra una gran sensibilidad para reflejar los sentimientos de sus personajes, mostrándonos su lado más humano. A través de las historias de sus protagonistas, el autor aborda con valentía temas considerados tabú en la sociedad egipcia, como la discriminación de la mujer, la homosexualidad, la ablación (mutilación genital femenina), el descubrimiento de la sexualidad

Como refleja el título, Midan el Tahrir, la gran plaza egipcia, representa el símbolo de una revolución. Pero en esa plaza desembocan una multitud de variopintas calles, pobladas por personajes de distintos orígenes y condiciones sociales, unidos por un único deseo: sus ansias de libertad.

Ilustraciones de Ibrahim Imam para el libro
La obra se presenta en una cuidada edición que incluye ilustraciones en blanco y negro del artista Ibrahim Imam, así como reproducciones de algunos de los grafitis con eslóganes revolucionarios que decoraron las paredes de las calles cairotas. El libro se abre con un prólogo firmado por toda una eminencia en el mundo de las letras y el feminismo egipcio, Nawal al Saadawi. La octogenaria activista cede esperanzada el testigo a las nuevas generaciones de creadores árabes, y afirma en el texto que «la revolución que vive nuestro país desde enero de 2011 ha influido en la literatura al igual que en muchos otros ámbitos. Sin embargo, el campo de la política, a pesar de su superficialidad y oportunismo, centra toda la atención, mientras que la creación literaria permanece en un segundo plano, apartada de las miradas. La revolución verdadera transforma la literatura, el pensamiento y el arte igual que transforma la política, la ley o el parlamento, aunque la revolución en el arte, la literatura y el pensamiento es más fuerte, más profunda y perdura en todo lugar y tiempo».



Portada del libro


Título: Las calles que dan a la plaza -  الشوارع الجانبية للميدان
Autor: Tarek Mustafa
Editorial: Al Rabia Al Arabi lil-nashr wa-l-tawzia
Año: 2012
Número de páginas: 134
Género: Relato corto
Sinopsis: El 25 de enero de 2011 el pueblo egipcio se echa a la calle para protestar contra los 30 años de dictadura. Comienzan 18 días de manifestaciones y enfrentamientos con la policía que culminarían con la caída del régimen de Hosni Mubarak. Los trece personajes de estos cuentos participaron en las protestas.
 

 

viernes, 23 de noviembre de 2012

AZAZEL, POLÉMICAS MEDIEVALES… Y ACTUALES



En 2008 se desató una importante polémica en Egipto debido a la publicación de la novela Azazel, de Youssef Ziedan. Y es que este libro reunía los ingredientes clásicos para la controversia en esta parte del mundo: una novela escrita por un musulmán sobre la vida de un monje cristiano y que mienta en el título al mismísimo Diablo. Los grandes patriarcas de Alejandría se revolvían en sus tumbas. Algunos calificaron la obra como el Código Da Vinci egipcio. ¿Estaba justificado tanto revuelo?


Vayamos por partes. ¿Quién es este Youssef Ziedan, ese musulmán que osaba mentar a los padres de la iglesia ortodoxa copta en su libro? En aquel momento era un novato en el mundo de la novela, pero nadie puede negar que este hombre es todo un erudito. Director del Departamento de Manuscritos Antiguos de la Biblioteca de Alejandría, experto en textos antiguos de los periodos greco-romano y musulmán, Youssef Ziedan sabía de lo que escribía. Había publicado más de 60 obras sobre filosofía islámica y helenística, historia de la medicina árabe, sufismo… En su página web se da cuenta de sus estudios y su empeño en la conservación de manuscritos.


Ruinas del Monasterio de San Simón (Siria) donde Ziedan sitúa el hallazgo de los manuscritos que dieron pie a la novela


Y, ¿de qué trata tan controvertida obra? Azazel es una novela histórica, sí, pero no nos imaginemos un ameno relato sobre la vida y costumbres de la Alejandría del siglo V. Como era de esperar en un autor de tan vasta cultura, se trata de una obra densa, cargada de reflexiones filosóficas y religiosas. El eje central de la novela es la crisis de fe de un monje cristiano, cuyas creencias se tambalean ante las tentaciones que Azazel va poniendo en su camino.

Grabado del s.XIX representando a Azazel
A todo esto, ¿quién es ese famoso Azazel del título? La palabra Azazel (عزازيل), de origen hebreo, se emplea en árabe moderno como sinónimo de Shaitán (شيطان) o Iblís (إبليس), en castellano el Demonio, Diablo, Belcebú, Satán o Satanás, como prefiramos llamarlo. En la novela, Azazel acosa constantemente al protagonista, tentándolo para que se aparte del buen camino.

¿Está justificado el revuelo que despertó la novela? Es cierto que la obra refleja momentos oscuros del cristianismo, como cuando una turba de fanáticos linchó a Hypatia (sí, la filósofa y matemática protagonista de Ágora). Sin embargo, no deja de ser el relato de hechos históricos y la imagen que ofrece Ziedan de los cristianos no es denigrante  ni especialmente negativa.

En mi humilde opinión, es un aspecto de la novela lo que más ampollas ha levantado entre la curia copta: el relato de lo acontecido en el Concilio de Éfeso. El autor, quizás involuntariamente, parece tomar partido por Nestorio, a quien describe como un sufrido visionario que termina sucumbiendo ante la intransigencia de Cirilo I y la corriente oficial de la Iglesia. Teniendo en cuenta que a Nestorio no le hacía mucha gracia eso de que Jesucristo fuera llamado «hijo de Dios», es fácil de entender que despierte simpatías entre los musulmanes.

Volviendo a la novela, estamos ante un libro de difícil lectura pero que nos descubre una época interesante y poco conocida en la historia de Egipto y del cristianismo. La descripción de la ciudad de Alejandría en el siglo V es fascinante —lástima que no quede casi nada de aquel esplendor—. El autor construye con gran maestría la personalidad del protagonista, y logra transmitir sus dudas de hace quince siglos a lectores de hoy en día. A destacar también el recurso de atribuir la novela a unos pergaminos hallados por un traductor, dando un toque de veracidad a los hechos relatados.  

Youssef Ziedan recoge el premio IPAF 2009

La obra recibió el prestigioso galardón IPAF (el Booker de novela árabe) en 2009, hecho que contribuyó a su difusión internacional. Actualmente, ya están a la venta las versiones en alemán, inglés, italiano y croata, mientras se preparan las traducciones a otra decena de lenguas. Los lectores hispanohablantes, por desgracia, tendremos que esperar todavía un poco más.





Portada de la edición original
Título: Azazel عزازيل
Autor: Youssef Ziedan
Editorial: Dar el Shorouq
Año: 2008
Sinopsis: Unos pergaminos encontrados en un cofre enterrado en las ruinas del Monasterio de San Simón (Siria) llegan a las manos de un traductor. En ellos se narra la historia de Hypa, un monje cristiano originario del sur de Egipto que vivió en el siglo V. Gracias a estos textos, el traductor revive las peripecias de Hypa, quien viajó a las ciudades de Alejandría y Jerusalén en busca de formación espiritual, y conoció a algunos de los personajes más influyentes de su época, como el Patriarca de Alejandría Cirilo, su rival en la fe Nestorio, o la famosa sabia Hypatia. En su manuscrito, Hypa confiesa que fue el mismísimo Azazel quien le convenció para que pusiera por escrito las vicisitudes de su vida, durante la cual su fe se tambaleó en numerosas ocasiones debido a los horribles acontecimientos de los que fue testigo y a las tentaciones que el Demonio puso en su camino.